domingo, 25 de mayo de 2014

El viejo y el mar.

Autor: Ernest Hemingway
(Resumen) 
La historia se desarrolla en la Habana, Cuba y cuenta de un hombre viejo llamado Santiago que llevaba muchos días de mala suerte en la pesca. Los pescadores de este pueblo costero le decían que su mala suerte podía contagiar a los demás y que le era mejor que se retirara como pescador. Un joven, ''Manolo'', era quien siempre seguía con él, lo apoyaba moralmente y llevándole alimentos, pero los padres del chico le prohibieron seguir con Santiago por su mala suerte, ya que llevaba 84 días sin obtener un pez.
Al día 85, Santiago decido viajar por el mar porque creía que sería el final de su mala racha, el joven Manolo quería viajar con él, pero sus padres y el mismo viejo le impidieron que lo acompañara. Entonces el viejo se lanza a la mar muy temprano como todos los días, cansado, con hambre y con pocas fuerzas como en sus mejores tiempos.

Al medio día un pez pico en la carnada y Santiago de prisa tomo el hilo para esperar el momento de la captura. Espero con la paciencia de los pescadores más expertos, tiro el hilo para provocarte una herida al pez. Para la sorpresa del viejo, este pez no tenía intenciones de rendirse rápido y  tan fácilmente, con esto inicio una batalla sin tregua entre el viejo y el pez. Caería la noche y Santiago no sabía con qué rival se estaba enfrentando. Cuando el pez se dejo observar, Santiago pudo contemplar su tamaño y belleza, un pez espada enorme. La lucha duraría 3 días y al final Santiago se quedaría con la victoria.
El viejo venia de regreso con el pez espada atado en su bote cuando a lo lejos distinguía las cabezas anchas, aplanadas, con punta de pala y las grandes aletas de filos blancos. Eran tiburones detestables, asesinos y carroñeros; hambrientos, podrían morder los remos o el timón de un bote. Los tiburones se acercaron juntos y el viejo vio que el más cercano a él abría las mandíbulas y las hundía en el costado de plata del pez. El viejo alcanzo a ver pedazos de carne del pez que se desbordaban. Le lanzo el golpe y solo le dio en la cabeza; el tiburón lo miro y arranco la carne.
El viejo espero a que regresaran pero nadie apareció. No quería mirar el pez. Era consciente que la mitad había sido destruida. El sol se había puesto entre la pelea con los tiburones.
Por la mañana el joven Manolo fue a visitarlo y a darle ánimos por su valentía y perseverancia. El viejo con la cara hacia abajo y con el muchacho mirándolo. 


Comentario Crítico
Esta novela es excelente porque nos enseña que de las derrotas ganamos experiencia, el importante valor ante el fracaso y del triunfo personal, que la perseverancia y valentía nos da recompensas. El viejo de la novela no enseña que luchando por nuestros retos, consigues la victoria. Y por último, una frase de este autor que a mí me gusto mucho.
''Un hombre de carácter podrá ser derrotado, pero jamás destruido'' - Ernest Hemingway.



Fuentes de consulta:


Portada del libro:  http://aldogal.wordpress.com/2013/09/04/el-viejo-y-el-mar/   fecha de acceso: (23/05/2014)


Formamos parte de un club de lectura en la preparatoria CBTis 234 de Nuevo Laredo, Tamaulipas, Mexico. Espero que te gusten y te agraden estos trabajos académicos que nosotros realizamos. ¡Gracias por tu visita!

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